Basándose en los principios que regían la telefonía, el doctor austríaco Alt creó el primer amplificador eléctrico destinado a personas hipoacústicas. La primera prótesis auditiva de este tipo que salió al mercado se llamó Akoulallion, de la firma estadounidense Akouphone. En 1900, esta empresa de audífonos lanzó una versión mejorada del aparato, ahora simplemente llamado Akouphone.