14/01/2010
Especialistas recomiendan el uso de protectores para evitar complicaciones auditivas, tanto en niños como adultos, ya que el excesivo contacto del canal auditivo con el agua podría traer complicaciones y derivar en la perforación del tímpano.
La otitis externa no discrimina en sexo ni edad y aumenta alrededor de un 20 por ciento en verano siendo una de las infecciones más complicadas que se da en esta época del año.
Con la llegada del verano y las actividades acuáticas en piscinas, lagos o playas, surgen amenazas a la salud auditiva como la otitis, que si no son bien cuidadas, pueden tener consecuencias permanentes.
La otitis externa es una de las principales y más complicadas infecciones que se da en esta época del año y no discrimina en sexo ni edad. Todos, tanto adultos como niños, están expuestos a desarrollar la enfermedad. El excesivo calor, junto al contacto con el agua y la automanipulación del conducto auditivo, son factores que favorecen la aparición de hongos y bacterias.
Según el otorrinolaringólogo, Dr. Carlos Celedón, Jefe de Servicio de Otorrinolaringología Hospital Clínico U. de Chile, “en verano las consultas por enfermedades auditivas aumentan un 20 por ciento, ya que hay mayor exposición con agua. Al sumergir el oído en aguas contaminadas (piscinas, río y mar) se pueden contraer infecciones a la piel del conducto auditivo externo y de la membrana timpánica, produciendo otitis externas”.
Para evitar estas complicaciones se recomienda utilizar protectores auditivos: “El uso de tapones disminuye el nivel de humedad y por ende las enfermedades como la otitis y la exostosis, esta última muy recurrente en deportistas náuticos, debido al constante contacto con el agua”, aseguró Luis Ortega, fonoaudiólogo de Gaes.
El especialista agrega que: “En el mercado existen protectores para todas las edades, diseñados y fabricados a la medida de cada persona con materiales hipoalergénicos. Son los únicos que sirven realmente para prevenir enfermedades auditivas, ya que los que se compran en farmacias tienen un formato estándar y lo único que hacen es aumentar el riesgo de enfermedades porque dejan pasar poca agua pero no la dejan salir de los oídos”.
Luis Ortega, insistió en que el uso de los tapones debe ser constante. No hace falta tener daños en el tímpano para usarlos, sino que es una excelente manera de prevenir la otitis. Además, destacó la importancia de hacer chequeos auditivos para así generar una cultura de prevención y educar a la población sobre cómo debe cuidar sus oídos.
Los protectores auditivos, se pueden encontrar en los centros de atención Gaes, distribuidos a lo largo de todo el país en las ciudades de Iquique, Antofagasta, Concepción, Rancagua, Viña del Mar, Talca, Chillán, Los Ángeles, Valdivia Temuco, Osorno, Puerto Montt y Santiago.
Gaes cuenta con un sonómetro en caso de que algún medio lo requiera para hacer notas periodísticas, con el fin comprobar in situ los niveles de contaminación acústica presentes en la ciudad o en lugares con alta concentración de ruido.
¿Cuándo Hay que Sospechar de un Problema de Audición?
Responder simples preguntas puede ayudar a determinar la existencia de un problema auditivo. Si las respuestas positivas son más de tres, es recomendable visitar a un especialista y así saber realmente si existe un problema y cual es su causa.
¿A veces oye sin entender las palabras?
¿Se hace repetir a menudo las palabras?
¿Pone el volumen de la televisión y la radio más alto que el resto de su familia?
¿Algunos sonidos agradables, pero débiles, como el canto de los pájaros o el sonido del mar, han desaparecido de su vida?
¿Le comentan a menudo “ya te lo hemos dicho varias veces antes”?
¿Le resulta difícil entender lo que le dicen por teléfono?
¿Le cuesta seguir las conversaciones?
¿Tiene zumbidos?
¿Le resulta difícil oír las voces de los niños?